Es una guía del camino francés, al estilo “El desván de Miguel”, con algunas de las experiencias vividas u oídas, pero no todas, ya que unas son personales, y difíciles de explicar, y otras no vale la pena contarlas. Las etapas comenzaban de madrugada y terminaban de doce a dos, según el pueblo al que llegues al final que no, necesariamente, será como se han configurado siempre, nosotros pocas veces paramos en un final de etapa tradicional. Según ibas pasando pueblos veías albergues que iban despidiendo a los peregrinos, haciendo las camas y cerrando hasta las doce. Todos son voluntarios y generalmente, muy dispuestos a ayudar. A veces los cierran a cal y canto, otras dejan la puerta abierta, para que el viajero pueda sellar su credencial y, sino, la sellas en el bar donde almuerzas, el Ayuntamiento, la oficina del Camino, etc … Y ahora comenzamos nuestra aventura.roncesvalles1

Etapa 1: de Roncesvalles a Zubiri (Navarra) .

Roncesvalles es uno de los puntos del Camino de Santiago más emblemáticos, no sólo por ser punto de partida de la Ruta Jacobea Navarra, sino por la historia que alberga. En esta bella población se levanta La Real Colegiata, construida en 1219 por orden de Sancho el Fuerte, vencedor de la Batalla de las Navas. Sus restos mortales reposan en la sala capitular de esta abadía. Por otra parte, es tradición entre los viajeros, sean creyentes o no, asistir la noche anterior de iniciar la aventura del camino a la misa de peregrinos. La ofician varios frailes Carmelitas y cada uno habla en un idioma. Esta vez venía un amigo que, desde la 1ª comunión no había vuelto a misa. Yo fui el primero a confesarme y el fraile había estado en el convento de Onda. Se lo dije a los otros dos y me siguieron, pues bien este amigo no dejó ningún día de ir a la misa del peregrino, que se celebra en todos los pueblos del Camino.

Aquí hay dos hostales donde comer y dormir, pero, como es el primer día puedes ir al Refugio, un antiguo hospital y, si está lleno, te envían a un albergue, hecho con casetas de obra, en el camino de Saint Jean Pied de Port, bajo el silo de Carlomagno. La primera noche, en una litera y un montón de jóvenes con guitarras, cantando y riendo, provocaron que dejara el primer piso de la litera, que me vistiera sobre el pijama, ya que hacía fresco y más al lado del río, y que me uniera a la hoguera y al jolgorio de alemanes y alemanas, franceses y francesas, italianos e italianas y un señor con barba. A los que no les haría mucha gracia sería a los demás, pero nadie protestó. En cada pueblo hay albergues y en otros muchos, además, hostales. Solo citaré aquellos que encuentro que son excepcionales o muy malos. Cada tres o cuatro etapas, dormíamos en uno decente, para descansar mejor, ducharse de forma más segura, etc… De todas formas, tengo los teléfonos y direcciones de la gran mayoría de albergues, refugios y hostales, pero debéis de tener muy claro los km a hacer, donde almorzar, donde comer con un margen de las 12 a las 14 para llegar, conseguir cama, lavar la ropa, comer, descansar, ver el lugar, etc… Y hay una página oficial del camino (www.caminosantiago.org), que, con los smartphones, podéis consultar en cada momento.

La primera población que aparecerá en el camino será Burguete, el Alto de Menkiritz, donde se halla una lápida en la que se puede leer: ¡Aquí se reza una salve a Ntra. Sra. de Roncesvalles!. Viscarret, Erro o Lintzoain, Puerto de Erro los caminantes descubrirán Los Pasos de Roldán, Esta primera etapa de la Ruta Jacobea finaliza en Zubiri.

San Fermin
San Fermín

Etapa 2: De Zubiri a Pamplona.– De Zubiri la segunda etapa del Camino le llevará por Ilárraz y Esquízoz hasta llegar a Larrasoaña,  Aquerreta, cruza el río Arga, en Iroz, por un hermosísimo puente románico y alcanza el pueblo de Zabaldica, Arleta, Trinidad de Arre,  (otro puente que pinte y que pasa por dentro de un convento del siglo XI) Villava (el pueblo de Induráin) y Burlada hasta alcanzar Pamplona. Almorzamos en una calle que daba a la Plaza del Castillo, un restaurante en un primer piso, que, al ver que éramos peregrinos, nos hizo un precio especial y el grifo de la sidra a tutti plen y gratis. Era poco más que agua, pero muy digestiva, je je je.

Etapa 3: de Pamplona a Puente la Reina.- Sale de Pamplona y atraviesa en primer lugar Cizur Menor,  la villa de Zariegui, Alto del Perdón, Uterga, Muruzábal y Obanos, donde se funden los caminos de Somport y Roncesvalles, al lado de la ermita de San Salvador. Finalmente, el camino alcanza la villa del Puente de la Reina, fin de la tercera etapa y comienzo de la fiesta, con cubalitro a este pelegrino y música de charanga. Toros no vimos ninguno, pero si gente de blanco con fajín rojo

Estella
Vistas de Estella y Cristo de piedra de Los Arcos.
VillavayPuentelaReina
Puente de Trinidad de Arre, foto desde Villaba y cuadro, antes de entrar. Puente la Reina en fiestas taurinas, y retrato del puente.

Etapa 4: de Puente la Reina a Estella.- En Puente la Reina,  Visita a la Iglesia del Crucifijo (S. XII, XIV), construida por los caballeros templarios, la Iglesia de Santiago (S. XII), situada en la Calle Mayor y que guarda una de las tallas policromadas del Apóstol Santiago más hermosas, el Puente de los Peregrinos (joya medieval del siglo XI), Cirauqui, Lorca, Villatuerta, una ermita, San Miguel, del siglo XI y un puente románico. Estella, noble villa fundada en el 1099 por el rey de Navarra Sancho Ramírez. El albergue, nada más pisar el pueblo a la izquierda. En esta calle supimos la diferencia entre comer a la carta y el menú del peregrino. Para uno que no se mueva, es suficiente y barato, pero para uno que llega cansado y hambriento, es mejor la carta, ya que te incluye mas agua, cerveza, café, comida y al final resulta más barato. También vi la primera derrota de una joven catalana que, yendo en grupo, se la tuvieron que dejar, por su rodilla y, porque me lo pidió, la acompañé al ambulatorio, llorando, por no haberse preparado bien y llamando a sus padres, para que vinieran a recogerla.

Fuenta del vino

Etapa 5: de Estella a Los Arcos.- Se llega a  a Ayegui, municipio en el que está situado el Monasterio de Irache, cuyos orígenes se pierden en la época visigótica. Fue el más antiguo hospital de peregrinos jacobeos a su paso por Navarra y universidad en los siglos XVII y XVIII. La visita a este bellísimo santuario depara a los caminantes agradables sorpresas como una fuente de la que mana vino, y también agua, ya que está junto a la bodega que embotella con el nombre de Irache. La segunda vez ya almorzamos con ese vino, y puedes disfrutar de los caldos de la zona en el Museo del vino. “El buen vino, ayuda al Peregrino”.

Azqueta, Villamayor de Monjardín y las Bodegas Castillo de Monjardín. Finalmente, la ruta continúa por Urbiola hasta alcanzar Los Arcos. No sólo el vino es bueno, las hortalizas también y de fama tan internacional como el vino.

SantoSepulcro
Torres del Rio: Cristo en la Iglesia funerária y torre, donde se encendía el fuego. En su entrada descanso en el Camino.

Etapa 6: de Los Arcos a Logroño. Un paseo a las cinco de la mañana, viendo las fachadas de sus casas, los blasones y un Cristo de la Clemencia de piedra, mientras suena una campana, llegan hombres y mujeres, con lámparas de carburo grandes y antiguas y comienzas a cantar el rosario de la aurora (allí los llaman Los Auroros).

Después Sansol, la villa de Torres del Río, donde se alza una interesante iglesia funeraria románica de planta octogonal e influencias mudéjares. Fue erigida por la Orden del Santo Sepulcro en el siglo XII. A esta iglesia la llaman popularmente “Linterna de los muertos”, pues, según cuenta la tradición, existía la costumbre de encender un fuego en lo alto de la linterna, cuando algún peregrino fallecía, en las proximidades o en el hospital para peregrinos, que aún se conserva. Tiene la misma planta del Santo Sepulcro y que se repite en el camino y en las construcciones de los Templarios (yo las he visto en Portugal , en Tomar, y en Ponferrada, siempre dentro de Castillos Templarios).

Viana
Imagen sobre una puerta de entrada, en Viana. En fiestas por Santiago Apóstol y La Magdalena. Ayuntamiento protegido con vallado, para los encierros.

Llegamos a Viana, declarado Principado en el siglo XV por Carlos III el Noble, título que ostentaba el heredero de la Corona de Navarra. Era hora de almorzar y la gente todavía no se había acostado, de la juerga del día anterior, casi sin poderse aguantar, las parejas cogidas, por si acaso y no tardamos en ponernos a tono. Un técnico de Telefónica, de Burgos, nos hizo de anfitrión, pero, al rato, se unieron los componentes de una peña, que estaban preparados, para el desfile de gigantes y cabezudos. No me acuerdo de la peña, porque no les quedaban pañoletas para darme, pero me dieron un sombrero de paja. Hablaban vasco pero, en nuestro honor, en el local ya sólo se hablaba español. El cocinero del Parador, impecable, con su gorro, pero cuando se daba la vuelta, llevaba toda la espalda de la camisa y pantalón blancos,del color del alquitrán, por un “aterrizaje” forzoso. Invitamos a unas jarras y ya no pagamos ni la comida, pues estaban repartiendo caldereta del pastor (las señoras del pueblo) y vino de la zona y, ese día, nos ahorramos la comida, por cierto,  muy buena. Eso si, menos mal que en el recorrido hay fuentes, porque la resaca fue de órdago. La primera y la última.

LaGuardia
Puertas de entrada a la ciudad amurallada de Laguardia.

Pasamos cerca de Laguardia, donde había estado visitando las bodegas Palacios, El Campillo, etc… También estaban en fiestas y aquí si nos dieron unas pañoletas y unas botellas de vino. Preciosa villa amurallada.

Y entramos en La Rioja. No os perdáis ir de tapeo, por La Laurel de Logroño; aunque estéis cansados, vale la pena. Estuve otros viajes anteriores, en este pasamos de largo.

Etapa 7: de Logroño a Nájera.- En la Iglesias de Santiago el Real, esta la conocida una imagen del siglo XVII que representa la aparición del Apóstol en la batalla de Clavijo. (El llamado Santiago matamoros). Esta batalla fue provocada por el Rey Ramiro I contra Abderraman II. En el origen: es el año 783 y el rey Mauregato toma el trono asturiano, con la ayuda de Abderraman I y se comprometió al pago del tributo de las cien doncellas (vírgenes) por su colaboración. Mauregato murió en manos de padres descontentos. En Carrión de los Condes también podréis ver parte de esa leyenda. El Poema de Fernán González dice:

abían en todo esto de Almanzor dar
cien doncellas hermosas que fuesen por casar,
habíanlas por Castiella cada una buscar,
habíanlo de cumplir, pero con gran pesar.”

El viajero sale de la ciudad por la puerta del Camino, y continúa el trayecto hasta Navarrete y Nájera. Aquí llegamos el día de Santiago y en el albergue, cuyo hostalero era de Castellón, tuvimos una cena espléndida (por las aportaciones de los comerciantes locales), la mayor concentración de personas en un albergue, hasta ahora,  (casi cuatrocientas), después de la misa del peregrino y antes de acostarse a las nueve. Pero dos de Onda, uno de Sueras y dos señoras holandesas, una japonesa y unos recién casados, hicieron trampa, le pidieron la llave al hostalero, que quedó bien con los paisanos (en lugar de volver a las 9 volvimos a las 10), aunque, al entrar, nos encontramos un recibidor atestado, de durmientes en el suelo. Aquí vi una entrega enorme de la chica japonesa, que, desde mediodía hasta la hora de la cena, se pasó todo el tiempo, realizando masajes a las pies y piernas de los más apurados. Quise hacerme el políglota y le dije: “konichiwa”, algo así como, ¿como está usted?, y vi como se le alegraban los ojos rasgados, y, a pesar de la paliza que se estaba pegando, se levantó e hizo la reverencia debida; los japoneses son así. De pronto, de su boca, empezaron a salir una retahíla de palabras en japonés, a lo que le respondí, en inglés, que solo se unas pocas palabras, en japonés; “al menos podemos hablar, aunque sea en inglés”, dijo ella. Estaba muchos días queriendo comunicarse con alguien, a pesar de estar siempre dispuesta a ayudar, daba los consejos por señas, por eso no dudó en acompañarnos a tomar café, esa noche.

A pesar de conseguir una litera, no dormí. ¿Sería por el café?. O porque, después del comienzo, los paisajes, los monumentos, empezaba a darme cuenta de los valores humanos, que se adquieren o se ven en el Camino. Siempre me levantaba a las cuatro, pero esa noche, a las dos, estaba sentado frente a un ordenador de la recepción, poniendo unas monedas y viendo lo que me esperaba en los próximos días. En un instante ya éramos  tres los internautas. Yo para no soltar el ordenador, me puse a jugar al solitario. A veces coincides con peregrinos, al día siguiente o dos días después, pero no coincidimos con Akiko, que, seguro, su sacrificio le hizo hacer un Camino más largo de lo normal.

Etapa 8: de Nájera a Santo Domingo de la Calzada.-5 km a  Azofra, pueblo que contó con un hospital y una iglesia destinada a dar sepultura a los peregrinos, y se desvía de la ruta jacobea para conducir al peregrino a los santuarios de San Millán de la Cogolla,  de Suso y Yuso. Son la cuna del idioma castellano. Esta vez no fuimos, unos ya lo conocíamos de otros viajes y todos lo que queríamos era seguir  viaje.

Llegamos a Cirueña y Hervias. Finalmente el Camino llega a Santo Domingo de la Calzada, patrono de los Ingenieros de Caminos, por las obras civiles que hizo, entre ellas el puente sobre el río Oja (Rioja), donde solían los gitanos pasar unos días. A Santo Domingo se le atribuyen diversos milagros, entre ellos el más conocido, con el nombre de la Leyenda del Gallo y la Gallina. “En Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada”. Se debe visitar la Catedral, donde están el gallo y la gallina, y la hospedería que fundó Santo Domingo, aunque fue reconstruida en el siglo XIV y actualmente lo ocupa un parador de turismo. Estupendo, por cierto. Estuvimos Lolín y yo en la reinauguración.

Etapa 9: de Santo Domingo a Belorado

La Ruta nos lleva a Grañón, donde poco antes de llegar el peregrino se encuentra con la “Cruz de los Valientes”, que recuerda un “Juicio de Dios” entre los representantes de Grañón y Santo Domingo, por la posesión de una dehesa. Ganó el pleito Martín García, de Grañón.

Posteriormente el recorrido deja la Rioja y penetra en Burgos en Redecilla del Camino. La localidad conserva también un antiguo hospital de peregrinos, San Lázaro, nombre del último albergue en que estuvimos, ya en Santiago.

Castidelgado donde conservan la casa solariega de los condes de Berberana.

Viloria, patria de Santo Domingo de la Calzada, aquí nació el santo en el 1019 y fue bautizado en la pila bautismal que aún se conserva en la iglesia parroquial, Nuestra Señora de la Asunción. Después Villamayor del Río y finalmente Belorado, fin de trayecto de la novena etapa del Camino.

Burgos
Sepulcro de San Juan Ortega y población. Puerta de entrada en Burgos y agujas de la Catedral.

Etapa 10: de Belorado a San Juan de Ortega

En Belorado destaca su iglesia parroquial de Santa María -reedificada en el siglo XVI sobre la antigua Iglesia de la Virgen de la Capilla, que es uno de los cuadros que pinté.

Sigue a Tosantos.- Se entra tras cruzar el puente del Cato, atribuido a Alfonso VI. Continúa hasta Villambista, Espinosa del Camino, donde. se hallan las ruinas de San Felices, abadía fundada en el siglo IX por el santo que le da nombre, Villafranca Montes de Oca. Tuvo una catedral que fue destruida por los musulmanes, y, sobre sus restos, se levantó la Iglesia de Santiago, en el siglo XVIII. La Ruta pasa por Valdefuentes, de camino a San Juan de Ortega, que fue discípulo de Santo Domingo de la Calzada (es el patrón de los aparejadores). La Iglesia de San Nicolás (S. XII) guarda el sepulcro del santo fundador de esta villa (Juan Quintanaortuño), La construyó en honor de San Nicolás de Bari, (¿os acordáis de los lunes de San Nicolás?) ya que, cuando murió Santo Domingo, San Juán peregrinó a Jerusalen y se salvó de un grave naufragio gracias a San Nicolás, por lo que le prometió construir esta Iglesia, en la partida de urtiga (ortiga) cambiando el nombre del Santo, que mació en Quintanaortuño y al final se le conoce como San Juan Ortega.

Etapa 11: de San Juan de Ortega a Burgos

Dirección a Agés, antes de llegar, el peregrino pasa por la ermita de Nuestra Señora del Rebollar, del siglo XVIII. ( a que parece que estemos en Sueras). A la Mare de Deu del Rebollar se encomendaba un compañero cazador, cuando no encontraba ninguna pieza, porque creía que era ficticia, pero me acordé de él al verla. Es este municipio, donde en su día hubo minas de hierro. Los ingleses hicieron una vía férrea que llevaba de Bilbao hasta aquí, para transportar el hierro (nunca pasó ningún tren). Al excavar una zona poco elevada de piedras y partir sus cuevas en dos, fue cuando se descubrió Atapuerca, y sus yacimientos prehistóricos, a los que fuimos adrede, Hector Lolin y yo, en la final del campeonato de Física, donde Hector acudió, en representación de la UJI.

Tras dejar este ancestral pueblo el trayecto continúa hacia Cardenuela, Orbaneja y Villafría y llega a Gamonal, sede episcopal hasta que se trasladó a Burgos.

Finalmente, el Camino llega a Burgos, ciudad íntimamente ligada a la Ruta Jacobea, en ella han estado presentes a lo largo de su historia 35 hospitales y albergues. Destaca su impresionante y bellísima catedral, una de las más importantes de España, donde el peregrino puede contemplar las capillas del Condestable, de Santiago, del Cristo de Burgos…, el Coro, varias de sus portadas; Pellejería, Sarmental…

Pero la Catedral no es el único monumento de Burgos, el romero puede visitar la Iglesia de San Nicolás, la puerta mudéjar de San Martín, S. XIV, el Monasterio de las Huelgas Reales -acoge numerosos panteones reales y un museo de telas-, el Hospital del Rey del siglo XII (el más antiguo de la ciudad), la Parroquia de San Lesmes, S. XV-XVI. Pero esto lo he visto en otros viajes, Haciendo el Camino, una vez aposentados en el albergue del parque, grande y moderno, visitamos la zona de las tascas, donde los bocatas de jamón son como una albarca. Si sobra tiempo vemos la catedral y el puente, que están cerca.

Etapa 12: de Burgos a Hontanas

Al llegar a Burgos, coincidimos con las dos señoras holandesas, a la hora de obtener litera, pero, a pesar de tener, las literas, contiguas, no las volvimos a ver.

Me levanté a las cuatro, después de oír crujir mis gafas, bajo los pies de una norteamericana, de la parte superior de mi litera, que bajo con prisas, por el cabezal (se ve que no llegaba a tiempo al servicio). Se lió con mi ropa y pagaron el pato las gafas. Con el ruida llegó la hostalera, que era una monja muy amable y me reconoció como “el señor que le había traducido lo que decía la holandesa” y me dice que a Liefs, la que realmente hacía el Camino, acompañada por su amiga, la habían internado en el Hospital. No sé porque me esperaba algo así, por lo hablado con su marido, el día de Nájera. Gente encantadora, de otra religión y que hacen el Camino con fe y, en este caso amor, ya que Liefs, en holandés, significa amor. Seguía con la ilusión de terminar, pero no supimos nada de ellas.

Antes de abandonar Burgos e inicia la duodécima jornada de la Ruta por Villalvia, hicimos el desayuno un poco más largo y así nos despedimos de ellas, pues vinieron a por sus pertenencias. Éramos varias personas haciendo piña, cual si fuéramos un equipo de baloncesto, y, por supuesto ellas llorando, me recordó a la chica de Estella.

Por Tardajos, el viajero puede continuar hacia Rabé, Hornillos del Campo, con su calle-camino típicamente jacobea y presidido por una desproporcionada iglesia ojival de tres naves y una buena crucería.

Finalmente, el Camino llega a Hontanas, fin de trayecto de esta etapa junto a las ruinas del Convento de San Antón (iglesia gótica del siglo XIV) fundado por Alfonso VII en 1146. Según las leyendas populares, los monjes antonianos curaban a los peregrinos nórdicos, que acudían adrede a curarse, desde sus lejanos países,  tocándolas con punta de su báculo en forma de Tau, el llamado fuego de San Antón (una especie de lepra) cortando los miembros enfermos de los afectados. Éstos también repartían, unos pequeños escapularios que llaman Taus . Y, así, la enfermedad va mejorando hasta que, llegados a Santiago, se encuentran absolutamente sanos.

Siglos más tarde, la ciencia médica descubre que el fuego de San Antón es una enfermedad vascular, llamada hoy ergotismo, y provocada por la ingesta continuada de pan de centeno infectado, por el hongo del cornezuelo (Claviceps purpurea), que era el pan que utilizaban en sus paises. Antes de llegar a Santiago ya habían comido suficiente pan de trigo, con lo cual se curaban. Lástima de pies y manos cortados.

Castrojeriz
Uno de las muchas picotas en los pueblos de España, y que se utilizaban para ajusticiar. Al lado hay un parador hasta con piscina. Arriba parte de una panorámica de Castrojeriz, con el castillo en lo alto. Es un pueblo de una calle muy larga, de la que aquí, solo podéis ver la mitad. Imaginad a los celtas esconderse entre el Castillo y el pueblo, por cientos de metros de cuevas, para atacar y robar a los romanos. La salida de misa de Villalcázar de Sirga, donde podéis ver la curiosa forma de esta Iglesia.

Etapa 13: de Hontanas a Frómista

La decimotercera jornada, pasa por las ruinas de San Miguel. En las guías habituales y la oficial no aparece lo que sigue, pero vale la pena desviarse 2 km. Antiguamente los peregrinos iban a Sasamón, que tiene la Iglesia más grande de Burgos, con cinco naves (alli entran todos los vecinos de Sasamón y su 5 ó 6 pedanías, y no llegan a la mitad del aforo), con una gran cantidad de riquezas. En la foto se ve la puerta de San Miguel, de lo que queda de la muralla, después de haber sufrido muchas guerras (sobre todo la de Napoleón). Llegaban a la ermita de la Vera Cruz (ahora San Isidro), donde se arrodillaban, frente al crucifico, por ello en el pueblo lo llamaban “el humilladero”. Fue la Segisamo de los turmogos, hasta la ocupación romana. Cesar Augusto puso aquí en cuartel de su IV Legio, para derrotar a los cántabros, y le cambió el nombre por Segisama Julia (si os acordáis de “Yo Claudio”, era el nombre de su familia, ya que era sobrino nieto y heredero de Julio César). Continuamos hasta San Antón, o lo que queda, donde podemos ver un nuevo portal del peregrino y para los cazadores, miles de conejos, que se te burlaban delante de ti, después, Castrojeriz, poblado celta que fue de Sigeríco, en el que puede ver los restos de un castillo del siglo XIV y las murallas con basamentos de la época romana, que te transportan a esa época de escaramuzas y guerra de guerrillas entre los celtas y los invasores romanos, que venían por las minas de oro. Toda esta zona fue colonizada por los judíos, que huían de la invasión árabe en Andalucía, por lo que, algunas de las iglesias, están construidas en lo que eran sinagogas.

Popi
Arriba Santa María y la puerta de San Miguel, abajo Sasamón, en el que pinté a Popi, el perro de mi cuñada. En la pintura el edificio del fondo es Sta.María y, cerca del resto de muralla de la izquierda está el “humilladero”.

El Camino sigue hasta Itero de la Vega, Boadilla del Camino y al final se llega a Frómista.

Etapa 14: de Frómista a Carrión de los Condes

Desde Frómista vamos a Población de Campos, donde, además de poder seguir viendo ermitas e Iglesias, de estilo gótico, pasamos por unos paisajes de siembra y llanura, sin casi sombras, casi no hay árboles, por los pueblos de Villovieco; Revenga de Campos, Villarmentero de Campos y Villalcázar de Sirga, donde podéis ver, en las fotos, la salida de misa del domingo en la iglesia de Santa María la Blanca, del siglo XIII, que consta de tres naves y tiene una capilla dedicada al Apóstol Santiago y una imagen de la Virgen de las “Cantigas”, a la que el rey Alfonso X “El Sabio” dedicó algunos de sus escritos. Hacer acopio de agua.

Asi llegamos a Carrión de los Condes, antiguo poblado vacceo, corte de reyes, sede de concilios y cuna de personajes tan principales de nuestra historia,  como el Marqués de Santillana. Aquí estuvo la población de Lacóbriga.

Carrión
Vistas de Carrión, con el pórtico de Santa María del Camino y el detalle de los toros y lo que queda del templo de Santiago (otra vez la destrucción de Napoleón).

Lo primero que debéis visitar es el convento de Santa Clara, S.XIII, pero más pronto de lo habitual en otras etapas, ya que las monjas regentan un albergue muy solicitado y que se llena muy pronto. Pero si no conseguimos albergua gratis, en el convento también hay habitaciones, que, aunque pequeñas o bajas de techumbre, porque están en el desván, las monjas las cuidan con mimo y puedes descansar y lavarte tú y tus ropas, con todas las garantías. Es de clausura y sólo hablamos con su superiora, que había estado en Villarreal.  La misa del peregrino en la iglesia románica de Santa María del Camino, con una imagen de Cristo del siglo XV; y una fachada con el relato de la salvación  de las doncellas, que iban a ser entregadas a los reyes moros, como la parte del tributo, de las cien doncellas, que correspondía a Carrión, y que fueron salvadas por dos toros, esos que los moros les ataban antorchas a los cuernos, y los soltaban por los sembrados, para dejar a los habitantes de esta tierra sin provisiones. ¿Os suena esta tradición?. Aqui lo llamamos “bou embolat” También se puede disfrutar de la bella fachada románica del templo de Santiago, destruida por los franceses durante la Guerra de la Independencia. Fue una población principal de la extinguida provincia de Toro. Como podéis ver una población señorial y tranquila,  con mucha historia, con un servicio médico, para el peregrino,(era domingo) muy competente donde comimos y descansamos de lujo, en el convento. Desde Estella, La Rioja y Burgos, ya me interesaba más las historias personales de los peregrinos, que los monumentos. Aquí nos cruzamos con un tipo de Peregrinos un poco particulares. Aquellos que hacen el Camino, en plan turístico y a ver que pillan. Dos jóvenes francesas buscando como conseguir “pasta”, de los señores del pueblo. No es el tipo de caminantes más habitual, paro también las hay. “Peregrino, los gustos que merecen palos… no probarlos”.

Etapa 15: de Carrión de los Condes a Calzadilla de la Cueza

En todas las etapas hay desvíos, sobre todo para los ciclistas o los que van a caballo. pero en esta etapa te puedes desviar del Camino, para acercarse a Calzada de los Molinos y visitar la iglesia románica de Santiago, con su Retablo Mayor, en el que aparece representado el Apóstol Santiago. También puede ir a visitar las ruinas del monasterio de Benevivere, S.XII. Retomamos el trayecto cruzando Calzadilla, Cervatos de la Cueza y retomando al Camino francés.. Seguimos hasta llegar a Quintanilla de la Cueza, población-romana del siglo III, con importantes mosaicos, a Calzadilla de la Cueza, con los restos de una calzada romana. Preside la población una solitaria torre, faro de los peregrinos durante la Edad Media.

En esta hay muchos palomares, edificaciones de distintas formas desde cuadradas hasta octogonales

Etapa 16: de Calzadila de la Cueza a Sahagún

Aquí íbamos desesperados, pues queríamos alcanzar a unos compañeros, que iban un poco por delante, hasta León, ya que paraban allí las jornadas, para retomarlas al año siguiente, pero son duros de pelar. Hicieron etapas de más de 50 km. Antes de entrar en tierras leonesas el Camino cruza aún por algunos pueblos palentinos como; Santa María de las Tiendas, Lédigos, población donada a la Iglesia de Compostela por doña Urraca.

Terradillos de los Templarios, Moratinos, y San Nicolás del Real Camino.

Llegamos a provincia de León en Sahagún, meta de esta decimosexta etapa del Camino.

En esta hermosa villa se llegó a acuñar moneda y donde está el sarcófago, con los restos mortales del Rey Alfonso VI y sus esposas

Etapa 17: de Sahagún a Reliegos

De Sahagún a Calzada del Coto. A la entrada el Camino se bifurca en dos rutas, unidas de nuevo en Mansilla de las Mulas: el Real Camino Francés, que discurre por El Burgo Ranero, y el camino de Calzadilla de los Hermanillos, que sigue la antigua Calzada Trajana de los romanos.Siguiendo el trayecto por la Ruta Francesa, el peregrino llegará primero a Bercianos del Real Camino, y a El Burgo Ranero.

Final en Reliegos, (antigua Pallantia de los romanos) y en la que confluían tres calzadas militares.

Etapa 18: de Reliegos a León

La decimoctava nos lleva primero a Mansilla de las Mulas, población con murallas y torres y la ermita de la Virgen de Gracia, como en Villarreal, sigue hasta Villamoros, aunque antes puede desviarse de la ruta para acercarse al Monasterio de San Miguel de la Escalada -a 16 kilómetros de Mansilla de las Mulas-, Monumento Nacional de estilo mozárabe.

Las siguientes poblaciones son Puente Villarente,  Arcahueja, Valdelafuente, y la ciudad de León.

Leon
Imágenes de León.

Aquí destaca, la Basílica románica de San Isidoro (S. XI y XII), donde se guarda el sepulcro de San Isidoro de Sevilla, y el monasterio de San Marcos, donde estuvieron encerrados algunos suerenses de la quinta del biberón (cuantas veces me lo reordaron Miguel Pallarés, Serafino y mi padre),  con su magnífica fachada de estilo plateresco, la Santa Ana -construida por Doña Urraca en el siglo XII y la Casa Botines, diseñada por Gaudí a finales del XIX. León conserva, asimismo, muestras de las antiguas murallas romanas que protegieron el recinto de la ciudad.

Imperdonable el perderse unas buenas y variadas tapas, en el Barrio Húmedo.

Etapa 19: de León a Villadangos del Páramo

De León vamos hacia Trobajo del Camino, La Virgen del Camino,  Valverde de la Virgen, San Miguel del Camino, y Villadangos del Páramo, una villa de origen romano.

En 1111 tuvo lugar aquí la batalla entre la reina doña Urraca de León y Alfonso I de Aragón.

Etapa 20: de Villadangos del Páramo a Astorga

En primer lugar San Martín del Camino,  Santibáñez de Valdeiglesias y San Justo de la Vega.

Astorga
Palacio Arzobispal, vista de la Catedral, desde el Palacio y detalle de la portada de la Catedral. Frente a esta portada está la oficina del Camino, donde hay colas, para obtener la credencial.

Final de la vigésima jornada en el Camino de Santiago en la episcopal villa de Astorga, conocida por los romanos con el nombre de Astúrica Augusta. El primer sentido que se despierta,  es el del olfato, que nos llega de la fabricación de chocolate. Coincidimos con un día de mercado, con lo que, la ciudad era un hervidero de gente.  Aquí confluyen las Rutas Jacobeas Francesa y de la Plata. Preside la ciudad su espléndida catedral gótica, S.XV, con fachada barroca y elementos renacentistas.

Tiene además una portada jacobea. Frente a la Catedral recogen muchos su credencial, ya que es un lugar en el muchos empiezan el camino, como también lo es Ponferrada o Portomarín, que es el último, donde se puede comenzar.

El Palacio Episcopal ó Palacio Gaudí, en el que se encuentra situado el Museo de los Caminos, que recoge piezas de todas las iglesias relacionadas con el Camino de Santiago, parece el Castillo de Disney El romero puede también disfrutar con la muralla romana y medieval, la Ergástula romana y las emparedadas

Etapa 21: De Astorga a Rabanal del Camino

Salimos hacia Valdeviejas. El municipio tuvo hospital de peregrinos y puedes ver la  iglesia de San Verísimo, no es la única en León,  cuyo retablo del siglo XIV se exhibe en el Museo de los Caminos de Astorga. Verísimo, Máxima y Julia fueron tres adolescentes hermanos nacidos en  Lisboa, martirizados por los romanos y que están en la Iglesia de Santiago, en Lisboa, pero en León y Galicia hay cinco o seis Iglesias en su honor ¿?.

Vamos a Murias de Richivaldo y a Castrillo de los Polvazares, villa que posee un impresionante conjunto arquitectónico y un castro romano. Santa Catalina de Somoza donde se encuentra el monte Teleno, dedicado a Marte por los romanos. Después  pasamos por la Calle Real en El Ganso que pinte un año más tarde. Un par de kms. podemos ver las ruinas de La Fucarona, donde, los romanos, extraían oro y llegamos a Rabanal del Camino donde se alojó Felipe II. La iglesia parroquial es templaria.

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Ya habéis visto este paisaje en un cuadro pintado por mi, en el Camino de Santiago.

Etapa 22: de Rabanal del Camino a Molinaseca

El primer pueblo es Foncebadón. Aquí se celebró un concilio en el siglo X, y un siglo después el ermitaño Guacelmo fundó una hospedería para peregrinos. A pocos Kms. del municipio, en una cumbre que los romanos dedicaron a Mercurio, se alza la Cruz de Ferro, un gran montículo de piedras con una cruz de hierro clavada en un palo en lo alto y la parte más alta del Camino, con 1.500 mts. La bajada es tan pronunciada, que se lesionan muchos tendones, como los de Carlos Herrera, que, en uno de sus muchos viajes, tuvo que abandonar en esta zona-  El recorrido avanza y llega a Manjarín, a El Acebo, en cuya entrada se halla la Fuente de la Trucha. Sorprenden sus casas, con escalera exterior y tejado de pizarra (otro pueblo que me inspirò para pintarlo). Riego de Ambrós, donde se pueden visitar las ermitas de San Fabián y San Sebastián y su iglesia de la Asunción.

Al final de la etapa de hoy que se sitúa en Molinaseca y lo primero que se ve es el puente románico

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Puente de Molinaseca

Etapa 23: de Molinaseca a Villafranca del Bierzo

De Molinaseca a Campo, donde se halla la ermita del Santo Cristo, para posteriormente entrar en la conocida ciudad leonesa de Ponferrada. A esta ciudad, con antecedentes prehistóricos y romanos, se entraba en la Edad Media por dos accesos: por el puente romano del río Boeza, que se hundió en el siglo XVIII; o bajando por el camino de los Gallegos y cruzando después el río por el puente medieval del Mascarón.

A finales del siglo XI el obispo de Astorga, Osmundo, mandó construir un nuevo puente “la Pons ferrata”, un paso con barandilla de hierro que dio nombre a la ciudad. Más adelante, entre los siglos XI y XIV, se alzó el castillo de los Templarios, sobre un castro celta, en principio, otro romano y más tarde visigodo, y a finales del siglo XV, los Reyes Católicos mandaron edificar el Hospital de la Reina. Destacan también en esta monumental villa la Basílica de Nuestra Señora de la Encina, S. XVI, donde los peregrimos fuimos recibidos efusívamente por gran número de feligreses, que acudieron a la misa del peregrino y que nos emocionaron, y la iglesia barroca de San Andrés, S. XVII, con un maravilloso retablo del siglo XIII, “El Cristo de las Maravillas”. También está el museo de la Radio, creado por Luis del Olmo. Muchas cosas que ver, para no hacer un fin de etapa, que es lo que hicimos nosotros y otras más de mil personas, incluido un grupo de franceses del antiguo Camino, con sus antiguas vestimentas. Teníamos una buena referencia de ese gran albergue, y de su hostalero, pero al día siguiente tuvimos que poner en el libro de visitas nuestra protesta. Y no fuimos los únicos, pues hasta lo indicaron, en coreano y en inglés, dos chicas que se levantaron a las cuatro, como yo. Fué el único punto negro de un gran pueblo.

Una vez recorrida esta ciudad, el caminante continúa su recorrido hasta Columbrianos, donde entré en un albergue, sito dentro del recinto de la Iglesia, que era estupendo, de madera. después Fuentesnuevas; y Camponayara, Cacabelos destaca el Santuario de la Quinta Angustia, neoclásico del siglo XVIII, con Hospital de Peregrinos.

Villafranca del Bierzo, ciudad fundada en el siglo XI y donde tuvo una notable presencia la Orden de Cluny. El peregrino puede disfrutar aquí de la Colegiata de Santa María, S. XIII-XVI y de la Calle del Agua, repleta de palacios y casonas con blasones.

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Castillo de Villafranca, Arco del Peregrino e Iglesia de O Cebreiro

Etapa 24: de Villafranca del Bierzo a Cebreiro

La Ruta inicia el recorrido cruzando Pereje, Trabadelo, Vega de Valcarcel, en los Ancares leoneses. Esta villa nació a la vera de los castillos de Sarracín, aún se conservan algunas ruinas, que, cuando pasamos estaban en llamas los bosques de alrededor, y de Veiga, ambos llenos de leyendas celtas. En el año 1520 se alojó aquí Carlos V.

El Camino cruza Ruitelán, con su Capilla de San Froilán, patrón de Lugo y de León, donde fue obispo, y cuya tumba podéis ver en esa preciosa Catedral,  que además, según relatan las leyendas populares, estuvo aquí de ermitaño. Herrerías, llamado así porque antiguamente hubo muchas en su suelo, La Faba, desde aquí ya se divisa la cumbre del Cebreiro, meta de la etapa vigésimo cuarta. El último pueblo leonés que cruza la Ruta Jacobea es Laguna de Castilla.

Entra el peregrino en tierras gallegas por Lugo, ya está más cerca de Santiago. Ya las cuestas se hacen pesadas. El primer pueblo lucense que recorre el Camino es Cebreiro, situado a 1.300 metros de altitud con sus “pallozas” (viviendas prerrománicas de forma circular y techo de paja) y un bonito templo prerrománico de los siglos IX-X, en el que se puede admirar el Cáliz, la Patena del “Santo Milagro” y una preciosa talla románica de Santa María la Real, como podréis ver en las fotos.

Etapa 25: de Cebreiro a Samos.

De Cebreiro a Liñares y después en Hospital de la Condesa, pasando por el Alto de San Roque.l cruzamos después las aldeas de Padorneio, el Alto do Poio; Fonfría do Camiño, Biduedo (en unas guías con B y en otras con V), donde se encuentra la iglesia más pequeña del Camino, San Pedro. Llegamos a Triacastela (tres Castillos y no queda ninguno)  La tradición jacobea narra que los peregrinos cogían aquí una piedra caliza con la que cargaban, para que fuera transformada en cal y así contribuir en la construcción de la Catedral de Santiago. Tenía la única carcel del Camino, y se pueden ver en ella, los grafitis de los presos Aquí se bifurca el Camino, de nuevo, para ir a Samos, el Escorial gallego. Pasamos antes por Sancristobo y Renche.

Samos es un Monasterio Benedictino, del siglo VI, (que recuerdo de mis tiempos filatélicos), uno de los más antiguos de España. Aunque queda muy poco de ese Monasterio ya que, el actual se reconstruyo del XVI al XVII, que posteriormente, sufrió un incendio. El claustro de Feijoo y el de las Nereidas, que veis en la foto.

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Uno de los claustros, la cúpula, puente en portomarin y ermita frente a la pulpería.

Etapa 26: de Samos a Sarria

Comenzamos por Samos, que no se encuentra en la ruta tradicional del Camino Francés, pero hay que hacer una visita a la abadía benedictina de San Xulián de Samos.

La Capilla del Ciprés es del siglo X y los claustros derraman paz y, en uno de ellos, hay un rosal  sin espinas. Una vez abandonado Samos. Retomamos la ruta que se dirige a Balsa. Después, cruza San Xil, rodeados de castaños y robles. Continúa el trayecto del Camino por Montán y su Fuente do Chafarico,  Furela,; Pintín; Calvor con ruinas de un castro celta; Aguiada; San Mamed del Camino; y San Pedro del Camino.

Llegamos a Sarria, donde falleció Alfonso IX, en 1230, mientras realizaba el Camino. El viajero también puede visitar la iglesia de El Salvador, de planta románica y fachada gótica; la ermita de San Lázaro; el Hospital de San Antonio, hoy destinado a Juzgado; y los restos de su antigua fortaleza, del siglo XIV. Recuerdo un amigo de estudios, en Barcelona, cuya madre nació aquí, en Sarria y vivía en Sarriá, solo cambiaba el acento. (Joan Sabaté).

Etapa 27: de Sarria a Portomarín

De Sarria a Viley y Barbadelo con la iglesia de Santiago, declarada Monumento Histórico Nacional. Levantada en el siglo XII es uno de los mejores exponentes del románico gallego. Seguimos por Rente al que sigue Mercado da Serra, humilde aldea a la que solían acudir los judíos de Portomarín para negociar y proveer a los peregrinos y también vecinos de Santiago, que les ofrecían sus casas, pero les cobraban el doble por todo, cirios, comida, …

Xisto del Camino, que significa pizarra, en gallego; Leimán; Pana; Peruscallo; Cortiñas; Lavandeira; Casal; Brea, que significa camino; Morgade, donde solo hay una casa; Ferreiros; Mirallos; Pena; Couto; Rozas; Moimentos; Cotareio; Mercadoiro, Moutras; Parrocha y Vilachá, pueblo donde se conservan las ruinas del Monasterio de Loio, cuna de los Caballeros de la Orden de Santiago.

Como veis el Camino,  recorre numerosas aldeas o parroquias, como aquí las llaman y con los olores de los eucaliptos, llegamos a una ciudad, Potomarín. El antiguo Portomarín yace actualmente bajo las aguas del embalse, construido en 1962, aunque antes de inundarlo trasladaron, piedra a piedra, entre otros monumentos; la iglesia del románico lucense y-fortaleza de los Caballeros de San Juan de Jerusalén, Los viejos puentes medieval y romano, duermen bajo las aguas del Miño.

Nada más llegar fuimos recorriendo albergues, porque no nos gustaba su aspecto, hasta que me recomendaron el particular de Asunción López, pero me dijeron que no tendría sitio, Hay algunos en el Camino como éste, que poseen parte de albergue y parte de posada. Me guardé La tarjeta porque tuvimos suerte y, como es particular, puedes llamar con tiempo y reservar habitación doble o triple espaciosa y cuidada por Asunción, su marido y sus dos hijas.

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Iglesia trasladada piedra a piedra en Portomarin

Etapa 28: de Portomarín a Palas de Rei

Seguimos Camino por numerosas aldeas y gran cantidad de hórreos. Toxibó; Gonzar; Castromayor (con ruinas de otro Castro celta); Hospital da Cruz; Ventas de Narón; Prebisa; Lameiros, Ligonde, población en la que pararon en su peregrinaje Carlos V y Felipe II en 1520.

Continúa el recorrido hacia Portos, Vilar de Donas, población en la que se alza majestuoso un valioso templo románico con pinturas góticas del siglo XVI. Tras retomar el Camino principal, el trayecto sigue su trazado original y cruza Lastedo y Valos antes de alcanzar Palas de Rei (aunque todos los antedichos ya son poblados de Palas). Lo de Rei le viene porque se cree que aquí tenía su palacio el Rey Witiza.

Etapa 29: de Palas de Rey a Arzúa

Vamos a San Julián del Camino, Outeiro da Ponte, Pontecampaña, Casanova Mato, Porto de Bois y Campanilla.

Hoy, entramos en La Coruña por Coto, Leboreiro,  Disicabo, al que sigue Furelos, con su iglesia parroquial del siglo XIX y un puente medieval del siglo XIV que conduce a, Melide, donde lo típico es comer pulpo a feira, en unas enormes pulperías.

Esta última villa es donde se unen el Camino Francés con el que viene de Oviedo. A la entrada del pueblo el peregrino descubre un cruceiro del siglo XIV, uno de los más antiguos de Galicia. Carballal, Ponte das Peñas, Raído, Bonete y Castañeda, donde estaban los hornos de cal para la construcción de la catedral de Santiago, a cuya obra contribuyeron los peregrinos cargando en su morral una piedra desde los montes de Triacastela, Ribadiso, y llega el romero a  Arzúa.

Etapa 30: de Arzúa a Rúa

El peregrino mañana entrará en Santiago de Compostela. Inicia el Camino su trayecto por Las barrosas, Calzada, Calle y Salceda, Brea y después en Santa Irene, para finalizar su recorrido en Rúa.

Ya no estamos cansados. Compostela espera la Catedral, la Plaza del Obradoiro, el Antiguo Hospital Real de los Reyes Católicos, etc… y la obtención de la compostela. Os preguntaréis el porque de la vieira.

Se dice que sucedió en las inmediaciones del lugar, donde se varó la barca que transportaba a Galicia, los restos del apóstol, desde Palestina. Si os acordáis es Santa María da Barca Al parecer, una comitiva de novios recién casados, distinguió en el horizonte una barca a la deriva, que se acercaba a la playa con riesgo de naufragar. Ante esta visión, el novio se lanzó con el caballo al agua, con tan mala suerte que acabó engullido por el mar. Desesperado, invocó a los cielos y el milagro llega, a modo de una extraña fuerza, que lo arrastró, salvandolo, hacia la orilla. Caballo y jinete pisaron tierra firme, justo en el momento en que la barca, que transportaba los restos del apóstol, alcanzaba la orilla. Todos consideraron la salvación un milagro del Apóstol, que transportaba la barca. Tanto jinete como cabalgadura, estaban completamente cubiertos de conchas de vieira.

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Fachada del Obradoiro con Lolín y Hector.

Etapa 31: de Rúa a Santiago de Compostela

Comienza el recorrido por Burgo, Arca, San Antón, Amenal y San Paio, Lavacolla, Villamalor, San Marcos y su capilla, Monte do gozo, San Lázaro, y por fin, SANTIAGO DE COMPOSTELA. Otro grito del peregrino es “Monxoy”, derivado de los gritos de alegría de los peregrinos franceses, al alcanzar la cima del Monte do Gozo; “Mon joie! Mon joie!” que viene a ser “Mi gozo”.

Parece que estás en la Edad Media; Rúa do Franco, la Rúa do Vilar, la Rúa Nova y la Rúa de San Pedro,  plazas del Obradoiro, al pie de la Catedral, la Plaza de la Quintana, la de la Inmaculada, la de San Martín, la de la Ánimas… Siempre, al visitar Santiago, me ha dado esa impresión de estar en otro tiempo.

A través de la fachada del Obradoiro se accede al Pórtico de la Gloria. Hay varios ritos, el más importante es el abrazo al Santo. Un rito pagano: el de los coscorrones a una figura del maestro constructor “para que transmita su sabiduría y talento”. Y la misa del Peregrino “refinitiba” y si es con botafumeiro y coros, mejor.

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Ermita de San Marcos, Puerta Santa.

En la Plaza del Obradoiro, hay magníficos edificios: el Colegio de San Jerónimo; el Pazo Raxoi y el Antiguo Hospital Real, hospital de los Reyes Católicos. En el año Santo se entra por la puerta que podéis ver en la foto. Y a por la Compostela y disfrutar de dos días de fiesta, que es la estancia que nos dieron en un parador magnífico en San Lázaro. Con muy poco dinero, te daban toallas y ropa de cama selladas en blisters, puestos en la lavandería, y con unas cocinas impresionantes. Dentro de ellas cabían todas las del Camino, je, je, je.

Hay quienes siguen hasta Santa María da Barca y a la Coruña para tomar el tren o el avión y algunos extranjeros vuelven a pié, en bici o a caballo. Lo normal es estar feliz, pero cansado. Y como despedida el grito de los peregrinos:

¡¡¡ U L T R E I A !!!

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